El coaching con base constructivista, ontológica y sistémica, ha crecido en sus diferentes expresiones a un ritmo vertiginoso.

Basta con escribir en un buscador de Internet: “Coaching Ontológico” y sólo en Argentina obtendremos más de 46.000 resultados. En 1998, hace 8 años, haciendo la misma búsqueda no había más de 6 resultados!!!

Debido a este moviendo el coaching se ha recreado a si mismo, formando nuevos estilos, enfoques, especializaciones, teorías y prácticas, como también han surgido personas que desde la falta de integridad o la ignorancia ofrecen coaching como un nuevo titulo para lo que ya hacían.

Llego la hora de una conversación hacia el interior de la profesión, haciéndonos responsables por nuestra identidad colectiva , el impacto social de nuestras prácticas, y la integración e intercambio entre colegas.